Tratamiento de las aguas residuales industriales

Tratamiento de las aguas residuales industriales

¿Qué son las aguas residuales?

Las aguas residuales son un tipo de deshechos generados a raíz de las actividades humanas, bien en el hogar, en edificios públicos, locales o bien en las empresas de origen industrial. En concreto, las aguas residuales industriales son las que se generan en las industrias y que suponen un gran peligro para el medio ambiente, puesto que su liberación a la naturaleza implica la emisión de sustancias tóxicas tanto para el ecosistema como para los seres humanos. Por ello, antes de liberarlas nuevamente al medio natural se necesita que las aguas residuales industriales reciban un tratamiento adecuado para eliminar sus residuos tóxicos. Dependiendo de las características de las aguas y del destino al que irán a parar, se realizará un tratamiento específico u otro, según las necesidades.

Tipos de aguas residuales

Las aguas residuales industriales pueden diferenciarse en distintos tipos según sus características físicas y químicas. Estas aguas se ven alteradas dependiendo del proceso industrial al que han estado sometidas.

Las aguas residuales industriales pueden contener componentes muy variados, entre los cuales se encuentran los aceites, grasas, metales pesados, residuos industriales líquidos, materias orgánicas…

¿En qué consiste el tratamiento de aguas residuales?

El tratamiento que reciben las aguas procedentes de los trabajos industriales consiste en una serie de procesos físicos, químicos y biológicos cuyo objetivo es eliminar cualquier componente contaminante presente en ellas. Gracias a esta depuración, las aguas pueden retornar al medio natural, siendo completamente seguras para el ecosistema y para los seres humanos.

Fases del tratamiento de aguas residuales

Antes de comenzar con el tratamiento, las aguas residuales industriales se recogen a través de unos tubos colectores que las derivan hasta las Estaciones de Depuración de las Aguas (EDAR) donde recibirán dicho tratamiento, que durará unas 24-48 horas antes de ser vertidas de nuevo a la naturaleza (un río, mar o embalse).

Pretratamiento

En la fase de pretratamiento, se eliminan los residuos sólidos para que posteriormente se les puedan aplicar los tratamientos biológicos y químicos de forma efectiva, y sin que estos residuos provoquen entaponamientos en las maquinarias. Para filtrar los residuos se utilizan rejas y tamices, que ayudan a separar sedimentos de gran tamaño, y desarenadores y desengrasadores para separar las arenas, grasas y aceites.

Tratamiento primario

Después de la preparación de las aguas residuales se procede a comenzar con la primera fase del tratamiento, que consiste en una serie de procesos físico-quimicos aplicados sobre las aguas para reducir su contenido de partículas en suspensión. Estas partículas pueden ser de dos tipos:

  • Sedimentales: capaces de llegar al fondo del líquido en un corto periodo de tiempo.
  • Flotantes: partículas menores a 10 micras que están integradas en el agua y no pueden flotar ni sedimentar.

En el tratamiento primario, se aplican diversos métodos para depurar las aguas. Son los siguientes:

  • Sedimentación: las partículas sólidas caen al fondo del líquido por la acción de la gravedad para posteriormente ser eliminadas dentro de unos tanques conocidos como decantadores.
  • Flotación: se retiran las espumas, grasas y aceites situadas en la capa superficial del agua, y otras partículas de baja densidad. Para ello, se inyectan burbujas de aire que facilitan la ascensión de estos elementos para poder retirarlos posteriormente. Este proceso se realiza en unos tanques conocidos como flotadores por aire disuelto.
  • Neutralización: en este proceso se logra normalizar el pH del agua y ajustarlo a unos valores equilibrados de entre 6 a 8,5. Para equilibrar y subir el pH de las aguas residuales ácidas se les añade sustancias alcalinas. En el caso contrario, a las aguas residuales alcalinas se les añade CO2 para disminuir el pH.
  • Otros procesos: para conseguir una depuración intensa de las aguas se recurre a la aplicación de otras técnicas añadidas a las anteriores, como el uso de fosas sépticas, lagunaje, filtros verdes, oxidación, etc.

Tratamiento secundario

En la fase del tratamiento secundario de las aguas residuales se persigue la eliminación completa de cualquier materia orgánica que pueda contener el agua, como bacterias y microorganismos contaminantes. Esta materia orgánica se transforma en otros tipos de energía, gases, agua y biomasa celular.

Los procesos que intervienen en esta fase del tratamiento de las aguas residuales industriales se conocen como aerobios y anaerobios. En los procesos aerobios se introduce oxígeno en los tanques donde se encuentran las aguas residuales, produciendo una degradación de la materia orgánica que desprende agua y CO2. Por otro lado, en los procesos anaerobios no interviene el oxígeno, por lo que ocurre una reacción fermentativa que hace que la materia orgánica se transforme en energía, metano y CO2.

Otros métodos de depuración que se utilizan en esta fase están dirigidos a la eliminación de lodos activos, lechos bacterianos, introducción de filtros verdes, electrooxidación, y un largo etcétera.

Tratamiento terciario

El tratamiento terciario es la etapa final del tratamiento de las aguas residuales, en la cual esta es preparada para ser vertida al ambiente receptor, mejorando su calidad y asegurando que es un vertido totalmente seguro.

En esta fase se persigue la completa eliminación de los agentes patógenos. Aunque esta fase es opcional, se realiza en todos los casos en los cuales el agua va a ser reutilizada para otros usos o que vaya a ser arrojada a cauces en espacios protegidos, y así garantizar la seguridad pública.

Alguna de las técnicas aplicadas en esta etapa del tratamiento de las aguas residuales son la aplicación de radiación ultravioleta, intercambios iónicos, ósmosis inversa, filtración y cloración, todas ellas destinadas a la eliminación completa de cualquier microorganismo.

Todas las empresas industriales que generen una gran cantidad de aguas residuales deberían recurrir a estas técnicas para realizar un tratamiento exhaustivo de sus aguas y que estas sean totalmente seguras para el ecosistema. Actualmente, estos sistemas para el tratamiento de las aguas residuales industriales están en constante investigación e innovación para encontrar procesos mucho más eficaces, seguros y económicos. Pero sin duda, el tratamiento de las aguas es un área en constante desarrollo sobre la que debe hacerse hincapié para garantizar la seguridad del medio ambiente, y más aún ante la gran afluencia de empresas del sector industrial que existen en nuestro país.


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